PEUGEOT

Se rompe su Peugeot en garantía y le ofrecen un descuento "si firma un documento para que no cuente nada"

El Peugeot 2008
El Peugeot 2008

El dueño de un Peugeot 3008 se ha visto forzado a desembolsar una suma significativa de 2.788,20 euros en diversas reparaciones, a pesar de que su vehículo aún se encontraba dentro del período de garantía. En esta desafortunada saga de problemas automotrices, el depósito AdBlue, el filtro de partículas y el inyector han desempeñado roles protagónicos.

Con un sentimiento de decepción palpable, el propietario lamenta que "Peugeot no ha querido hacerse cargo" de los inconvenientes. Lo sorprendente es que estas complicaciones surgieron en los primeros meses de uso del vehículo, lo que añade un nivel de gravedad a la situación. No obstante, la marca no solo no asumió responsabilidad sino que también obligó al propietario a firmar un acuerdo de confidencialidad, comprometiéndose a no divulgar detalles sobre sus problemas y aceptando un descuento. "Es vergonzoso", exclama, exponiendo los intentos de Peugeot por silenciarlo y evitar publicidad negativa.

El propietario presenta un conjunto de pruebas que respaldan sus afirmaciones, incluyendo facturas y documentos que detallan cada gasto afrontado. Destaca que tuvo que visitar repetidamente el concesionario oficial, ya que las luces de advertencia de falta de AdBlue se encendían poco después de ser rellenado. "Cada vez que llevábamos el coche, ellos quitaban la lucecita y decían que no tenía importancia", expone con indignación. Sin embargo, ahora, fuera del amparo de la garantía, estas luces representan un problema real, y el propietario se enfrenta a un desembolso cercano a los 3.000 euros, intensificando su malestar.

La falta de respuesta por parte de Peugeot y su intento de mantener el problema en secreto han dejado al propietario en una posición vulnerable. Este caso subraya la importancia de un servicio al cliente efectivo y el cumplimiento de las promesas de garantía.

Esta experiencia destaca la necesidad de investigar exhaustivamente antes de tomar decisiones de compra y depositar la confianza en marcas que se preocupen por la satisfacción del cliente. El caso del propietario y su Peugeot 3008 es un recordatorio contundente para la industria automotriz y una advertencia para los consumidores que buscan vehículos confiables.

En Chasis Cero continuaremos monitoreando las actualizaciones de este caso y las posibles respuestas de Peugeot. Nuestra dedicación es mantener a nuestros lectores informados, proporcionando una visión clara y precisa de las experiencias de los propietarios de vehículos. En última instancia, esperamos que situaciones como estas se resuelvan equitativamente, permitiendo a los conductores disfrutar de sus automóviles sin preocupaciones ni gastos imprevistos.